Todos tenemos nuestras neurosis, esas pequeñas cosas que nos irritan y que sumadas podrían potencialmente convertirnos en Campo Elías Delgado.
Alguna vez vi una película llamada "la huida" (malísima, por cierto) donde usaban con frecuencia la frase "¿sabes qué me molesta?". El protagonista sufría por cosas por las que sufrimos muchos: que hagan ese ruido de sorber con el pitillo, que manejen con completo desprecio por los demás, etc, y me hizo empezar hace como dos años este post, al que cada que me acuerdo le agrego una línea. Desde entonces ocasionalmente comparto en Twitter unas cuantas frases a modo de catarsis bajo el hashtag #cuandoseadictador* y hoy finalmente me animo a publicarlo.
Son esos detalles que nos irritan, y que si tuviéramos el poder para cambiarlas no dudaríamos en hacerlo. Por ejemplo:
Cuando sea dictador todo aquel que use YouTube como reproductor de música será condenado a seguir usando internet por medio de un módem de 2400bps. A ver si así aprenden los conceptos de "bandwidth" y "recurso escaso"
Cuando sea dictador quien use la @ como vocal bisexual (por ejemplo: amig@s para decir "amigos y amigas" deberá tener una severa pena. No se me ocurre ninguna, así que me iré por lo seguro: una buena tanda de latigazos.
Ya entrados en gastos vámonos (de nuevo) con toda contra el detestable "lenguaje incluyente" y "políticamente correcto". Cuando sea dictador, quien use en la mitad de sus frases expresiones como "niños y niñas, jovencitos y jovencitas, adultos mayores, afrodescendientes y personas con movilidad limitada" no merece menos que la horca, por políticamente correcto. Y porque así hablan la mitad de los políticos, por tirárselas de ecuánimes.
Cuando sea dictador, quien geoposicione (taguee) torpemente una foto en Flickr o Google Maps, tendrá como castigo ser taggeado en 1.000 fotos de perros disfrazados con faldita en Facebook. Para que aprenda a hacer las cosas bien, geoposicionar una foto no es soltarla en "planeta tierra", no.
Cuando sea dictador todo aquel que le ponga un disfraz a un gato (o perro) y le tome fotos tendrá como castigo usar el mismo disfraz durante un día laboral completo. Para que entienda lo que siente su mascota y vea lo ridículo y humillado que lo hace ver.
Cuando sea dictador subir un álbum de fotos a Facebook sin una previa revisión de repetidas, movidas, o lo que bajo cualquier norma de sentido común se considearía una foto mala, tendrá como pena la cancelación de su cuenta. Espero que así dejen la pereza y por lo menos se tomen el trabajo de mirar las fotos antes de subirlas.
Cuando sea dictador, todo taxi que pase de los 80km/h explotará automáticamente en mil pedazos. A ver si así se les quita el puto afán a esos desgraciados.
Cuando sea dictador prohibiré las cortadoras de ladrillo en las obras de construcción. Que corten con láser, con agua, con cortauñas o con lo que sea... pero no con sierras circulares por amor a Dios. Al que las use a pesar de la prohibición, se le cortarán las manos con su propia sierra.
Cuando sea dictador será un delito contra la salud pública (la mental) que el papel de aluminio que cierra mantequillas, yogurth y productos similares, no se desprenda en una sola pieza con facilidad. Empresa que incumpla la norma deberá ser cerrada inmediatamente, hasta que corrija la falla.
Cuando sea dictador, cualquier presentadora de noticias que luego de haber leído la noticia en cuestión haga algún tipo de mueca, gesto, levante los ojos, suspire lastimeramente, o en términos generales incurra en la acción conocida como "hacer jetas" será ejecutada de inmediato. Aquella que aparte de eso haga algún monosilábico comentario editorial tipo "pobre gente", "es el colmo", "qué tristeza" o "¿a dónde llegaremos?", deberá presenciar primero el fusilamiento de su familia para luego ser quemada en una hoguera alimentada por los antes mencionados. A ver si las sobrevivientes (de haberlas) así aprenden cuál es su sitio.
Cuando sea dictador, presionar simultáneamente los botones de subir y bajar de un ascensor, será castigado con el uso obligatorio de las escaleras de ahí en adelante, y por término indefinido. Para que aprendan los conceptos básicos de "flecha hacia arriba es que vas a subir, pedazo de imbécil, y "flecha hacia abajo cuando vayas a bajar, gran pendejo".
Cuando sea dictador Javier Hernández Bonnet y muchos de sus colegas serán llevados a campos de concentración (y no deportiva), donde serán utilizados para la aplicación de penas menores. Por ejemplo: - "Por comer papas fritas en cine queda usted condenado a oír 10 minutos de comentarios de Bonnet" -- "noooooo, lo que sea pero eso nooooo"
Cuando sea dictador, todo aquel que ande pendiente de si ganó o perdió una alcaldía en Foursquare tendrá como pena la suspensión inmediata de su plan de datos en el celular.
Cuando sea dictador, quien sea sorprendido hablando cretinadas por el chat de su Blackberry mientras conduce, tendrá que presenciar la chatarrización inmediata de su carro. Y de su Blackberry. No, eso no, eso sería un favor... "y tendrá que seguir condenado a usar ese aparato del demonio 24 horas al día, siete días a la semana". De hecho, el tener un Blackberry debería ser una pena.
Esta lista -como siempre-, estará en construcción y aceptará atenta sus aportes.
No es secreto para muchos por aquí que soy un "entusiasta" (eufemismo para intenso) con el tema de la bicicleta como medio de transporte. Llevo seis años hablando con regularidad del tema, y ya perdí la cuenta de la cantidad de personas a las que he convencido que es mejor en bicicleta. Tantos, que me animaron a que documentara toda esa experiencia en algún lado (y en esas ando).
Ya son 18 años los que llevo usando la bicicleta como mi medio principal de transporte en Bogotá. Son tantos los posts que he escrito aquí que es una categoría importante en este blog, y algunos pensarán que este blog no debería llamarse "Patton en el país del sagrado corazón" sino "Patton y el monotemático blog sobre su bicicleta".
Entonces cuando algún fabricante de carros me presta un carro para que "le de una vueltica" y me ven todo entusiasmado con el tema, la pregunta obligada es: "¿al fin qué? ¿bicicleta o carro?". Con cada préstamo que me hacen me queda más y más claro: Para ciertos desplazamientos relativamente cortos (corto para mi son unos 8 a 15km) dentro de la ciudad grande en horas de oficina, definitivamente (en términos de eficiencia) no hay ningún otro medio mejor que la bicicleta. (eficienciaen términos de tiempo y dinero). Lo era hace 18 años cuando comencé a irme a la universidad en bicicleta, y cada día el tiempo me da más la razón en una ciudad completamente atorada con carros y obras inconclusas como Bogotá.
He notado que algunas personas tienen como hábito enviar a sus seguidores en twitter la placa del taxi tan pronto se suben al mismo. Supongo que habrá gente que lo hace en Facebook, aunque no lo he visto, al igual que en sus Blackberries o su MSN, qué sé yo. En la mayoría de los casos no dicen más, ya todos sabemos lo que significa que alguien escriba una placa como su estado: "va en un taxi".
La idea es que si algo les pasa (paseo millonario, atraco, secuestro, violación), les brinda la sensación de seguridad de que por lo menos saben la placa del taxi. En principio suena a una medida de seguridad eficaz, pero pongámonos a pensar en ciertos puntos:
Rara vez el tweet con la placa va acompañado de otro diciendo "ya llegué". Entonces no hay forma de saber si la persona llegó bien a su destino o no. Dudo que si lo están atracando le den tiempo de decir "un segundo mando un tweet".
No hay un responsable directo sobre las acciones por tomar. Cualquiera podría responder ante una emergencia, pero en realidad nadie sabría ni cómo tomar la decisión de hacerlo, ni cuándo. No hay una jerarquía -por así decirlo- de toma de decisiones ni responsables de tomarlas. Usted deja el tweet, suelta esa papa caliente tipo "ustedes verán si me dejan morir". Se tiene fe mijito.
OK, supongamos que se establece una convención en la que si al cabo de X minutos no ha dicho que ya llegó es que se encuentra en alguno de los terribles escenarios antes descritos. ¿Qué hacemos? En masa llamamos a la policía a decir, "a @fulanito le pasó algo, dijo que se había subido a tal taxi (que por cierto, nunca dicen el lugar donde tomaron el taxi ni el destino) y no ha dicho nada". ¿Qué cree que va a pasar? ¿Cree que le van a poner atención a la llamada? Ok, supongamos que sí, dado el Trending Topic en que se convirtió tras desenfrenados y eficientes RTs. ¿Cree que van a poner barricadas en toda la ciudad, van a reinstalar al bloque de búsqueda para buscar ese taxi? ¿Cree que van a encontrarlo? Recuerde, esto no es una serie policíaca gringa. Y siento desilusionarlo, pero en realidad ese tipo de cosas no se ven ni siquiera en las ciudades donde se supone que pasan las historias de esas series. A menos que sea el presidente, pero el presidente no toma taxis.
Claro, es posible que sea Trending Topic, que los tweets tengan cientos, tal vez miles de RTs. Que usted se convierta en la estrella del momento y tal vez hasta duplique sus seguidores. Pero aparte de que todo el mundo estará leyendo que usted no aparece no pasará nada diferente a que todos estarán esperando (con morbo, y admito que sería uno de ellos) una noticia, que muy probablemente vendrá de usted: "Muchas gracias por su preocupación, gracias, ay, es que me quedé sin batería, lo siento".
Bien, supongamos que en efecto lo están secuestrando (ajá, sí) y por cosas de la vida y la gran conmoción, alguien ve el taxi. ¿Qué espera que haga? Llamar a la policía será igual de inútil, ya lo vimos en el punto dos... no van a hacer nada, y de hacerlo lo más probable es que su reacción no será lo suficientemente ágil. ¿Entonces? Sólo le queda esperar que aparezca Jack Bauer, cierre el taxi, y con una cauchera "neutralice" a los "malandrines" y lo rescate, finalizando con la completamente lógica explosión del taxi, hongo atómico incluido, claro.
Por supuesto que publicar la placa del taxi puede llegar a ser útil, no me malinterprete. Puede servir para que usted ponga el denuncio ante la autoridad competente, la cual iniciará una exhaustiva investigación, que indefectiblemente culminará con el arresto de los sospechosos, su judicialización, enjuiciamiento y condena, como suele suceder en estos casos gracias a nuestro ágil y confiable sistema judicial. Contando, claro, con que las placas del taxi no sean falsas o "gemeleadas", pero tranquilo, eso no se le ocurriría a ningún taxista dedicado a cometer actos criminales. También servirá para que ponga el denuncio y su banco tal vez hasta le devuelva su plata.
¿Entonces? Fresco, no me tome a mal, no tengo nada en contra de que ponga la placa del taxi, es su twitter, usted verá. Lo que intento decir es que sería más efectivo si se lo enviara por SMS o mensaje directo a su esposa, novia, mamá, o acudiente, incluso a usted mismo. A alguien a quien realmente le importe y se preocupe por usted. Los que lo seguimos en twitter por más buenas intenciones que tengamos, para serle honesto, no podemos ayudarlo. Twitter puede ser muy bueno para muchas cosas, pero no creo que esta sea una de ellas.
Y si publicar la placa de un taxi en Twitter lo hace sentir más seguro, no lo culpo. La sensación de seguridad en nuestras ciudades hoy viene siendo toda una necesidad, aparte de algo casi utópico.
La popularización de ciertos adelantos tecnológicos trae consigo la adopción en el lenguaje cotidiano de sus términos. Así como cuando la gente empezó a hablar en masa por el msn, se generalizó el término "nos hablamos por el messenger" para referirse a cualquier servicio de mensajería instantánea, sea Gtalk, Skype, Yahoo Messenger o incluso el de los Blackberry, quienes astutamente le pusieron el popular apellido.
Con el tiempo degeneran los términos, pero bueno, digamos que esas son las evoluciones normales en la jerga, supongo que pasa en todos los idiomas y ha pasado siempre, debe ser algo normal.
Pero como dice el dicho, "una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa". Una cosa es que adoptemos y modifiquemos palabras para referirnos a un servicio, y otra es que degeneremos los términos para resultar diciendo -si se toma literal- un completa estupidez.
¿Qué carajos es mandar un inbox?
Si usted ha vivido debajo una piedra estos ultimos últimos meses, "mandar un inbox" es el término con el que se refieren a enviar un mensaje por el servicio de correo de Facebook. Inbox traduce en español "bandeja de entrada", que es donde se consultan dichos mensajes. Si analizamos detenidamente la frase, literalmente, "enviar un inbox" imposibilitaría que pudiera recibir la respuesta. Una forma de responder a tan insólita solictud sería: "si te envío mi inbox ¿dónde recibo tus respuestas?"
Si quiere ponerle mayor contenido de “sabrosura” a la oración, agregue al final “al feis” que traduciendo literalmente, sería “envíame tu bandeja de entrada a la cara” mientras uno piensa para sus adentros "ganas no me faltan"
Hay más.
"Nos chatiamos por el pin"
(sí, porque no dicen chatear sino chatiar)
¿qué carajos es chatiar por el pin?
De nuevo, para el señor que vive debajo de la piedra... la frase se refiere a que se van a hablar por el cliente de mensajería instantánea de Blackberry, llamado Blackberry Messenger. PIN es el número único que identifica a los usuarios de tan sobrevalorados y populares celulares. De nuevo, piense un segundo en lo que acaba de decir. ¿Chatiar por el pin?. No pues si quiere nos leemos por el código postal. Si quiere nos hablamos por el número telefónico.
Pues, sin pretender sonar a Cleóbulo Sabogal, a viejo chocho, o a que estoy jugando al papá del social media (que ya no demoran en sacar sus antorchas y acusarme de que les estoy diciendo cómo deben hablar), usted lo podrá decir cómo le dé la gana, sólo cumplo con decirle que la frase "chatiarse por el pin" no tiene el más mínimo sentido, así como mandarse un inbox. ¿qué tan difícil es decir "nos hablamos por el messenger del BB" o algo por el estilo? Hasta sin el apellido, por el contexto se sabrá que si dice "nos hablamos pro el messenger" se sabrá que se refiere al messenger del tiesto ese.
Así que cuando diga "mándame un inbox" o "nos chatiamos por el pin" deténgase un segundo a pensar en la estupidez que acaba de decir. Sin mencionar, claro, lo guiso que se ve diciéndolo. [Oh, wait]
Si quiere hacerlo, no soy nadie para detenerlo. Pero por mi parte haré uso de mi legítimo derecho a perderle el respeto.
Quienes llevan un buen tiempo leyendo este blog o me conocen en persona, tal vez han tenido que aguantarme repitiendo la misma histora, casi usando las mismas frases, de cómo fue que nació y saqué el nombre.
La versión ultra resumida -porque son tiempos en que hay que decir las cosas rápido o la gente se aburre- es que soy muy fanático de Faith No More desde 1991 y de Mike Patton, su vocalista, desde 1999. De ahí mi seudónimo, porque soy fan de Patton y no se me ocurrió nada mejor cuando blogger me preguntó qué nickname iba a utilizar.
Ya era bien fan de la banda cuando estuve en europa (1997), y ante la falta de taringa, rapidshare y napster, llené mi maleta con decenas de CDs, eran buenos tiempos para la industria de la música. Mi primera oportunidad de verlos en concierto fue en ese viaje, ellos estaban de gira por Europa y tocaban cerca de donde yo estaba en Bélgica, pero debía esperarlos un mes. No lo hice ni averigüé sobre cómo cruzarme con ellos, pensé "ya me los encontraré en otro lado".
Muy mala idea, esa fue su última gira y anunciaron su separación no mucho tiempo después. Separación definitiva. De esas que nadie esperaba.
Quedé algo frustrado por haberme perdido la oportunidad de ver mi banda favorita en vivo, aunque al menos quedaba la opción de ver a Mike Patton con alguno de sus proyectos. Lo que era claro es que eso nunca iba a ser posible en Colombia, ya que su público aquí nunca será suficiente para que sea rentable traerlo. En 2005 abrí este blog, lo que en ese entonces era un homenaje a un cantante anónimo de una banda extinta y poco conocida.
Hasta que el año antepasado pasó lo imposible: Faith No More anunció que haría una gira de reunión. No se pudo llamar de otra manera: "The second coming". Abriendo casi siempre de forma irónica (algo recurrente en toda su historia como grupo) con una canción tipo "música para planchar" en inglés titulada "Reunited", que narra cómo una pareja se separó y ahora está de vuelta, justo como ellos.
Este video es del primer concierto, cuando nadie esperaba esta canción. Nótese la genuina emoción de la multitud.
I was a fool to ever leave your side Me minus you is such a lonely ride The breakup we had has made me lonesome and sad I realize I love you 'Cause I want you bad, hey, hey
...
Reunited and it feels so good Reunited 'cause we understood There's one perfect fit And, sugar, this one is it We both are so excited 'Cause we're reunited, hey, hey
No, en este blog no encontrará noticias recientes sobre Mike Patton. Las encontrará aquí. Vivo en Bogotá, (Blogotá?) Colombia. Me metí en esto de los blogs por curiosidad, y en poco tiempo me volví adicto. Para mi que tengo como mucho tiempo libre. Nunca he sido bueno para describirme, o hablar sobre mi, y ésta es la mejor prueba. En este blog encontrará mi opinión sobre algunos acontecimientos de la vida cotidiana de cualquier Colombiano promedio, otros de mi vida personal que no debería revelar masivamente, y muchos, muchos posts intrascendentes y carentes de sentido. Espero que de vez en cuando encuentre algo de su agrado, y si no, mire otros proyectos en los que participo. Le recomiendo usar un buen lector de RSS para enterarse de la actualizaciones oportunamente haciendo click en uno de los símbolos a continuación: Suscríbase a este blog para leerlo en su e-mail
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