Sunday, June 05, 2005
Confirmado. Ya lo habíamos hablado antes. Jugar en Barranquilla -aparte de que los rivales se empiezan a derretir con el calor- no es ventaja.
Colombia juega de visitante. Bueno, los jugadores que no son costeños juegan de visitante.
De los como 60.000 que deberían ir, van menos de la tercera parte.
La cancha: muy verdecita (se nota que la riegan) pero tiene menos huecos y "turupes" la cancha de cualquier colegio público.
Les cae gordo Juan Pablo Angel. Bien, están en todo su derecho. Pero amigos costeños: lo que pasa es que juega su equipo, y si no gana no podrán emborracharse viendo sus partidos en Alemania, ni pegar en el álbum de Panini el escudito de su corrupta Federación Colombiana de Fútbol. Entonces en lugar de presionar al jugador y chiflarlo por cada jugada que hace, no aceptan la decisión del técnico y lo apoyan? Háganlo aunque sea por el equipo!
Yepes bota penalty (por cierto: ese penalty se debió haber repetido). Silencio absoluto en el estadio. Poco después empieza la silbatina masiva. Y especialmente a Ángel, el que creó la jugada de dicho Penalty. Se dan cuenta por qué Barranquilla no es la casa? La reacción DEBERÍA ser la opuesta, si el público supiera lo que significa ser local. Pero "ajá". No deberían estar esos "cachacos" sino Arzuaga, Pachequito, Mcenkie, hasta a Valenciano y el Didi Valderrama reclamarán algunos.
Muy a pesar del público: Gol de Rey. Se despiertan, saltan, celebran y se abrazan. En TV se ve un perro negro gozque lanoso que debe oler a mico con la camiseta de la selección, casi "despresado" por su dueño celebrando el gol. Por cierto: ¿qué carajos hace un perro en el estadio?
Segundo tiempo: Golazo de otro cachaco ahí. tercer gol: de Ángel. Silencio en las tribunas. Llegan el cuarto y el quinto y el "ole" no se hace esperar. La silbatina desaparece, se suben al caballito de la victoria, ahora si apoyan, ahora si gritan, ahora si bailan y cantan. Ahora si Colombia la berraquera, Rueda es un duro. Tienen el cinismo de aplaudir a Ángel cuando lo sacan. Como siempre lo han hecho: triunfalistas de mierda. Y claro, locura colectiva cuando entran a la cancha los de la "tierrita".
No se como es la mentalidad del hincha costeño, pero silbar a los jugadores de su equipo, al técnico y no asistir al estadio porque no juegan los que ellos consideran que deberían estar (precisamente los nacidos allá) no es menos que egoísta, y que pena con lo que voy a decir: estúpido. Dejen que el técnico haga lo suyo, y usted hagan lo que les corresponde: presionar al RIVAL y apoyar al LOCAL. ¡¡¡No al contrario!!!. Eso no es comportarse como una ciudad que merezca autodenominarse (y sacando pecho) la "casa de la selección". Déjense de regionalismos pendejos, que juega la selección que representa todo su país, no es la selección Atlántico. En lo personal a mi me importa un pito que haya o no jugadores de Bogotá. Es más, no se si hay y no me importa.
Como lo dije antes, es que no debería haber una "casa", sino muchas, como muy inteligentemente lo hace Brasil. Unos 3 a 4 partidos allá asegurarían mayor apoyo, estadios llenos, y que valoraran lo que tienen. También vale la pena mencionar (y en favor de lo hinchas costeños) que las boletas no son nada baratas y 9 partidos puedes resentir seriamente cualquier bolsillo. Otra razón más para tener 4 o 5 sedes. Jugar en Barranquilla contra los que sufren con ese calor, como Uruguay, Chile, Paraguay, y por lo visto: Perú. Unos en Medellín, otros en Bogotá (Venezuela y Brasil por ejemplo), otros en Manizales, Pereira, En Cali ... no por jugar a Jorge Barón, sino por garantizar estadios llenos, y aprovechar las ventajas de esos estadios respecto a los rivales. Y que el público valore lo que tiene, y realmente asista, y APOYE. Ser local debe ser ventaja, no como sucede ahora... estoy seguro de que más de un jugador preferiría jugar en Timbuktú que en Barranquilla, aunque no lo admitan ante los medios. Si hay algo bueno que se la ha copiado a las barras Argentinas (es claro que no soporto ver como copian las mismas canciones hasta con el acento) es la fidelidad y apoyo incondicional a su equipo. Gane o pierda. Como debe ser.
Lo único bueno de jugar en Barranquilla es el calor. Barranquilla no es la casa de la selección, y de nuevo ayer quedó demostrado. Y el Miércoles contra Ecuador se repetirá la historia, y si Colombia no va ganando al minuto 15 la silbatina no se hará esperar.
Pero "ajá".










Comments
Add Comment