(viene de aquí)
Por algo esto es una campaña que es casi que plan de gobierno. Nuestra cultura es así, somos "un país de cafres", según un conocido político del siglo pasado. Y sospecho que eso viene desde el comienzo de todo, podemos echarle la culpa a los Españoles que igual ellos ni me leen ni se van a defender ... desde allá están arraigadas estas costumbres. Digo, sin saber, sin estudio antropológico/histórico/sociopolítico que soporte mi afirmación ... es lo bonito de los blogs, uno puede decir cualquier bestialidad y puede parecer verdadera. Por lo pronto los culpo a ellos, invasores viola-indias, sabiendo que también es culpable la iglesia católica y la aristocracia que nos gobierna desde el fin (¿luego se terminó?) de la patria boba.
El caso es que (no nos digamos mentiras) nuestra sociedad siempre ha tenido un doble moral muy particular. El que peca y reza empata dice el refrán, somos rezanderos pero nos matamos por una discusión (los diez mandamientos no aplican ahí), nos las tiramos de cívicos, pero sólo si alguien nos mira. Muy pertienente el post de este señor sobre el tema, casualmente. No es sino repasar un poco nuestra historia política para ilustrar lo que es cinismo, corrupción, trampa y mediocridad. ni hablar de "los locales".
Y yo fui criado así. Como todos. Está siempre presente el anuncio de "hacer lo correcto", pero si hay oportunidad de no hacerlo, aprovecharla. Aquello del "papayazo". Aunque condeno el robo de uvas y demás en los supermercados (nunca lo he hecho), admito haberme hecho el pendejo alguna vez si me daban mal "las vueltas", porque como dicen la Mamás: "no sea bobo". En mi casa el contador de la luz corría más despacio por obra y gracia de un señor dedicado a esas magias, (es que como todo el mundo lo hace...), en el colegio hice máster en hacer comprimidos y copiar tareas en los recreos. Luego en la Universidad seguí impunemente con esa práctica, alguna vez inventé buenas excusas para salvar el pellejo académico, para luego pasar a otra Universidad y seguir con esta ya arraigada costumbre. Incluso recuerdo haber bajado de internet un trabajo sobre física cuántica, haberlo imprimido sin leerlo y habr pasado la materia sin haber ido a una sola clase, habiéndome copiado impunemente en todos y cada uno de los parciales. Y nunca me cogieron. Y no es que fuera motivo de orgullo, pero tampoco me daba vergüenza. Hasta que volví a cambiar de Universidad.
Allí era diferente. Alli todos eran como yo. Todos mis compañeros (salvo un par de excepciones, casualmente disidentes de las mismas universidades por las que había pasado) eran una parranda de vagos, mediocres que no hacían nada, no estudiaban nada, no sabían nada y aún así se iban a graduar. Allí fue donde descubrí que iba por el camino errado, y saqué del cajón donde había guardado los principios que me habían inculcado y me pasé para el otro bando. No podía permitir (era la primera promoción de esta carrera en mi naciente universidad) que esa parranda de vagabundos fueran los que representaran el nombre de tan laureada aula magna. Inocentemente pensaba que todo lo vivido en esas dos universidades y la experiencia con otras culturas me hacían el responsable de hacer algo por cambiar las cosas. Me hice elegir como representante de los estudiantes ante el concejo académico, gané (como 1.000 votos!) y desde allá logré el reemplazo del extremadamente mediocre decano con el que contábamos por alguien concido por su responsabilidad y compromiso con la calidad. Me volví el más sapo: el que denunciaba a los que copiaban, el que le decía a los profesores quienes habían mandado a hacer el trabajo, el que abogaba por que nos exigieran y porque las cosas se hicieran bien. Es que las cosas están como están, porque somos unos mediocres. Y veo que la mediocridad se está arraigando cada vez más y mas en nuestra cultura... 10 años en la universidad me hicieron ver muchos estudiantes y muchos cambios, y cómo cada día los universitarios de ahora son cada vez más flojos, más mediocres y peor preparados. Igual en los trabajos, sean en empresas privadas o públicas ...
Al final se graduaron los mediocres, pero al menos el apretón que tuvieron los últimos tres (para muchos cuatro y hasta cinco) semestres les (nos) sirvió de algo en la formación. Algo de menos mediocres quedaron, espero. Desde entonces dejé de copiar los trabajos para hacerlos a conciencia, dejé de copiar en los exámenes para realmente estudiar para aprender. Hoy si me dan las vueltas mal se lo hago saber a la otra persona y le devuelvo la diferencia, hago todo por la vía legal, si veo a alguien comiéndose la uvas del supermercado ya no solo lo condeno en silencio sino que se lo hago saber, y trato de hacer las cosas de la mejor manera posible. Cedo el puesto, doy las gracias, sonrío, doy la vía, ayudo sin pedir a cambio, me tomo toda la sopa y todas esas cosas que se supone nos hace parecer personas decentes. Tampoco me las voy a tirar de santo: todavía hago cruces prohibidos y otras costumbres tan arraigadas en nuestra indio-sincrasia. la idea es que me considero una persona "de bien", hasta donde nuestra retorcida doble moral lo define.
Tanto preámbulo para un post que se suponía era para denunciar al pedazo de mediocre quien tomó "prestada" la idea de un capítulo de Seinfeld para el comercial de davivienda, y terminó en confesionario personal de principios morales. Algunos justificarán (por aquello de que se tapan bajo la misma cobija) que se trata de "inspirado en" o "eso es válido en el medio" o un descarado "es que todos lo hacen". Dudo que le hayan pagado los derechos a Jerry Seinfeld por haber usado su escena para lucrarse, y tampoco creo que le hayan contado al cliente de donde salió la inspiración. Es más, a lo mejor el "creativo" al que se le ocurrió la idea, dijo que era propia. Nunca se sabe, pero si algo sé de los mediocres es que son cínicos.
Pero para mi no dejará de ser un vil, descarado y mediocre plagio. Eso no se hace. Por ese tipo de acciones es que siempre seremos un país condenado a vivir en la desgracia, pobreza y subdesarrollo.
Mire la escena del capítulo original, emitido el 19 de Octubre de 1995, capítulo 115, el cuarto de la séptima temporada.
Mire el comercial de Davivienda, ni idea la agencia, debe llevar uno o dos años al aire. (O sea que emitido por primera vez por ahí en el 2003).
No, el parecido no es pura coincidencia.











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