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This is the archive for March 2015

Friday, March 06, 2015

Bogotá es mi gimnasio

En el colegio nunca gané una competencia. Ni deportiva, ni académica. Recuerdo que estando en sexto grado -primerodebachillerato en ese momento- le gané una partida de ajedrez a uno de Once y pasé a las rondas finales, donde sucumbí a la presión y me cascaron. Figurativamente, por fortuna. 

Ni hablar de educación física. No me ayudaba ser de los menores del curso, para encima ser de los mínimos del curso. Cumplía con dignidad con las funciones asignadas pero rara vez fui titular. Ahora que lo pienso eso explica que prefiriera deportes individuales y donde priman la astucia, estrategia y la fortaleza mental como el bádminton, el ciclismo y el backgammon

No figuraba, pero tampoco era el útimo lo que podría ser un buen reflejo de mi personalidad, ahora que lo pienso. Estaba siempre en el lote, dirían de mí si hubiera sido ciclista profesional.

Es por eso que me cuesta explicar cuando me preguntan que por qué ya de viejo (a los 20) y desde entonces, el deporte se volvió parte de mi vida cotidiana. Y es porque ni yo mismo lo comprendo, tenía el potencial para ser sedentario. Y es que desde que en 1993 empecé a movilizarme por Bogotá en bicicleta un Gollum dormido dentro de mi se despertó y me volví competitivo y hasta empecé a cuidar mi alimentación para que no afectara mi rendimiento. No son trayectos largos, en estos años podría decir que no superan los 20km diarios aunque he tenido temporadas de 50km diarios así como temporadas de 20km semanales. Desde entonces ya acumulo más de 100.000km transitados solo en Bogotá, y unos cuantos miles en Cali, donde viví por poco más de un año. 

En 2002 una tendinitis me obligó inscribirme en un gimnasio para tomar clases de stretching, necesarias para mi rehabilitación. Iba a diario. Allí descubrí que Pilates es el papá de los ejercicios, aprendí a usar los HRMs y empecé a usarlos en mis trayectos diarios. Desde entonces busco -a diario- estar "en la zona" al menos 5 minutos diarios. Compito conmigo mismo (cuando no es que hay un pinche fixero en la ruta creyendo que su bici de mentiras es más rápida) y todos los días mido mi rendimiento con el celular. Cuando me siento demasiado bueno, hasta uso Strava, pero con moderación. 

Hoy mis desplazamientos diarios son de unos 12km. Mi estado de salud es bueno: me enfermo muy poco y en una prueba de esfuerzo estándar bajo de 180bpm a 80bpm en un par de minutos, lo que suele causar sorpresa en los médicos, sobre todo cuando me preguntan la edad.  No pago un peso por transportarme ni por ir al gimnasio y tengo dos beneficios: salud mental y salud física, aparte de los cientos de horas que ahorro al mes. La salud financiera llega casi que por accidente ;)

En 1993 me convertí -sin darme cuenta- en un deportista urbano. Es por eso que me identifiqué plenamente con este comercial, sin la parte de hacer el ridículo en las cebras de los semáforos. 
 
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