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This is the archive for January 2007

Wednesday, January 31, 2007

Milagros inesperados

Siempre he creído que soy una persona con buena suerte. Tuve la suerte de nacer en una familia sana, unida y sin rollos. Una familia buena, para no ponerme a entrar en calificativos odiosos ... el caso es que tuve mucha suerte de nacer donde nací. Si cree en el destino, pues cúlpelo. Si cree en Dios, también. O en la reencarnación, en lo que sea ... El caso que empezando por donde nací, empecé bien. Igual, uno se queja. Pero siendo objetivos: tengo suerte.

Es que suertes** hay muchas. La más popular y codiciada es la de los juegos de azar, leánse rifas, loterías y demás. Azar que llaman. En esas no es que me haya ido del todo mal: me he ganado una que otra rifa (la de lavar la loza, por ejemplo), pero sería de pelos ganarse el baloto o algo así como más representativo. Pero es que hay otras cosas que uno considera de suerte. O de destino, cosas de Dios o del karma. Es que a todo lo que no podemos explicar le echamos la culpa -curiosamente- a otro algo que tampoco podemos explicar.

Algunos eventos de suerte* que recuerdo:
  • Tuve la suerte* de ganarme un viaje a Aruba y una PDA en un concurso por internet.
  • O la de ganarme* una cámara digital, en un concurso de un sitio de noticias, durante el mundial de Francia.
  • Y mas aún, la de ganarme otra* mejor en el mismo sitio meses después.
  • En las emisoras de radio (cuando oía radio) me gané muchos discos y boletas.
  • Por ejemplo al concierto de Soda Stereo - Aterciopelados - Illyacomosediga y los Valderramas fui gratis.
  • Y al de Def Leppard también
  • Participar en "Quien quiere ser millonario". Eso fue mucho arepazo, especialmente los dos primeros cortes. De ahí en adelante si depende es de uno y de nadie más que uno.
  • He tenido la suerte* de no haber tenido ningún accidente, y eso que se supone que andar en bicicleta a diario es dar papaya.
  • También la de encontrar ese taxi vacío cuando más lo necesitaba en Barcelona. De no haber pasado eso, a lo mejor no estaría aquí.
  • O la suerte de que se hayan dado una serie de sucesos para que pasara X o Y evento. Eso ha pasado mil veces, lo que pasa es que uno lo olvida. Dice en su momento "uy, que de buenas" y ya. En cambio si las cosas no funcionan maldice su suerte impía y lo recuerda toda la vida.
  • Ah, ayer fui a ver el nuevo show de Andrés López. me gané las cortesías en Caracol Básica, tenía el teléfono en la mano cuando dijeron, y al tercer intento entró la llamada y ya. Así de fácil. Y encima, con la mejor compañía que pude haber escogido para la ocasión. Se llama "Me pido la ventana", es como "La pelota de letras" pero con un tema diferente: regionalismos (de Colombia y el mundo) y las relaciones sentimentales. Así a grosso modo. Era una función para grabar el DVD, porque dizque el hombrecito de chaqueta roja (al menos ya no es de cuero) se va a ir de gira todo el 2007 y no se va a presentar en Colombia, pero nos deja el DVD. Y de pronto hasta quedamos "en cinta" (o en "óptico").
  • Alguna vez me gané un bingo. No fue mucho, pero si lo suficiente como para mandar matar caviar, y del gordo.
  • Una vez compré la lotería. La de Bogotá, me acuerdo perfectamente. Cogí la primera y las dos últimas, y el segundo número quedó a UNO del ganador. No vale como suerte, pero si que estuve cerca. Sobre todo para comprar lotería en promedio una vez al año.
  • La única vez en mi vida que se me han perdido las llaves me di cuenta a la media hora, volví al sitio donde me imaginé se habían caído ... y ahí estaban.
  • Dos veces me ha alcanzado alguien entregándome un billete que se me acababa de salir del bolsillo. Vaya uno a saber cuantas veces ha pasado, sin tan buena suerte.
  • Seguro se me escapan eventos afortunados que a medida que los vaya recordando los iré poniendo aquí.
  • El evento del rin rin renacuajo fue un chepazo el madre. De hecho por algún comentario que hizo alguien fue que me acordé del evento en cuestión.

Pero el campeón de los chiripazos fue éste:

10º grado. La testosterona está en su punto máximo. Época de furor de las famosas "minitek-s". Son los 80s-90s. Comején, ay comején. Es una fiesta en la casa de alguien. Yo no se bailar (y nunca aprendí). Yo no se comportarme con las mujeres y sus señales durante esos eventos nocturnos (y tampoco aprendí). Saco a bailar a alguna niña. Estoy nervioso. Me imagino que era merengue, porque (ya lo verán en "me pido la ventana") es sabido que los rolos sólo dominamos ese género musical. Uso lentes de contacto, de los duros. Me rasco un ojo, y por el nerviosismo (o tal porque estaba dizque bailando) se me corre un lente. Quienes usan lentes saben de lo que hablo: el lente se corre hacia adentro, la sensación es indescriptible. (no, no es agradable). Hay que armarse de paciencia y buscarlo, con el dedo volverlo a poner en su lugar. Termina la canción y voy al baño a volver a poner el lente en su lugar. No era la primera vez que me pasaba, gajes del oficio.

Entro al baño y busco, y busco, y ... busco. Nada. Se me hiela la sangre. Entro en pánico. El lente no se corrió, el lente se cayó. Está en la pista de baile.

Mi reacción inmediata: bajar a buscarlo. Me dirigí a donde había estado bailando, directamente y sin vacilar. Recordemos que era una mini-t-k ochentera, (no se por qué coños la escribían así, de puros locos seguro) y estaban la bola de espejos, el strober y demás parafernalia de la época en acción. Yo simplemente me inclino al piso, me abro paso entre la multitud, como el que va a recoger una moneda ... y ahí estaba. Lo tomo con cuidado, voy al baño, lo lavo, me lo pongo y sigo como si nada. Ni siquiera tuve que buscar, simplemente me agaché y ahí estaba.

Es más, este evento nunca en mi vida lo había comentado con nadie. No sé por qué.

Beat that.

Monday, January 22, 2007

El Ying y el Yang

Todo es cuestión de equilibrio.

Fui a un matrimonio de un primo en Medellín un fin de semana (¿quien se casa un sabado a la 9AM, por cierto?) y me quedé casi dos semanas. Como lo había previsto: es muy fácil amañarse. Regresé hace un par de horas.

De Medellín me llevo muy buenos recuerdos y rompí con muchos prejuicios y paradigmas:

El Ying:

  • Sus alumbrados, que como ya dije en la adición al post anterior: exageré. Espectaculares y muy bien diseñados.
  • Su clima. Esa vaina de no tener que andar encartado con saco o chaqueta y poder estar a las 4 AM en la calle sin tiritar ... no tiene precio. Matado con ese detalle de fina coquetería. De esos detalles que enamoran.
  • La informalidad de la rumba. Eso de poder comprar una cerveza en una tienda/chichería a $1.000 y podérsela tomar en el parque de enfrente, también me encantó.
  • La Pilsen roquea.
  • Me impresionó la cantidad de gente tan absurda que sale a rumbear y que se ve en la calle. Bueno, todo está muy concentrado en una sola zona, pero bonito así.
  • El separador Lleras: me encantó eso de que al lado de un roto absoluto o chuzo inmundo esté un sitio hipermegaplay, lleno de "gente linda" (y bien linda, pa' qué).
  • No se si por inocencia de turista, pero nunca me sentí en peligro. (en términos de seguridad patrimonial, leáse de pensar "ese man me va a robar".***)
  • Lo buenos anfitriones que son. No lo dejan a uno pagar!!!! (aunque la visa de turista tiene 15 días de vigencia, dijeron). No es que aquí seamos malos anfitriones, sino que allá son mejores. Y dedicados oiga.
  • Sus bellezas.
  • Me gustó que los vendedores no son tan intensos e insistentes. Curioso porque precisamente los paisas tienen fama de ser así, y no.
  • Los que piden plata o venden vainas en la calle son muy, muy respetuosos. Es que hasta pena le da a uno no darles nada. (porque igual mi política de no a la mendicidad sigue en pie).
  • La gente en la calle tiene buena actitud, buena onda como diría pirula. Como en los pueblos. Es un pueblo grande, al fin y al cabo (así suene feo, pero es en el buen sentido de la palabra, con cariño)
  • Choque cultural #1: Comprobar que no es que la de por allá sean calientahuevos* por convicción, con premeditación y alevosía sino que se trata de un asunto de malinterpretación de señales. Lo que aquí significa una cosa allá significa otra. Es cuestión de entender las dos culturas. Retiro lo dicho: no es que sea un mal generalizado. (aunque que la tendencia existe, existe!).
  • En efecto, dejando de lado una que otra silicona y una que otra anoréxica crónica ... un buen porcentaje de las mujeres de la tierrita (por buen me refiero a representativo y mayor a otras regiones) están dotada de muy buenos atributos físicos. Si no la captó: Que hembrerío tan madre. ¡Hasta las bloggers!. Por andar viendo la una se pierde la otra.
  • Eso de poder cambiar de clima por completo en 20 minutos me pareció increíble: suba por "Las palmas" y está a la altura de Bogotá (con clima incluído).
  • Escobero. No entiendo como si Santiago Botero subía a diario por ahí, luego se fundía en Francia. Que subida tan hijuemadrente empinada y dura.
  • Los celadores no se duermen!!! Llegaba 2, 3, 4, 5 AM y solo una vez los cogí dormidos!!
  • Se puede uno bañar con agua fría sin madrear al que se acabó el agua caliente.
  • La rumba. Sana, buena y barata. Y no tan diversa y especializada como por acá, pero como en todo lo que importa es la actitud, a la larga. Graves de DJs, eso sí.
  • Hablando de rumba ... muchos sitios abiertos un Lunes!!! Increíble. (Y algunos llenos)
  • Que no, no era para mí. Afortunadamente. (que gracias, por cierto).
  • Que todo es cerca.
  • Que la mínima de los taxis son $3.200!!!
  • Y por caro, $5.000-6.000 ... ya quisiera uno!!!
  • Que los taxímetros muestran el valor de la carrera en pesos, te cobran lo que ahí dice y los tipos son honrados.
  • Impresionado con las montañas en general desde el punto de vista ciclístico, de nuevo. Muy empinadas. Por algo le dicen "la capital de la montaña".
  • Guatapé. Muy agradable. Como para volver en plan romántico una semanita, en temporada baja. mmmm
  • La piedra del Peñol, o el La piedra del Peñol de Guatapé o como yo lo llamaría para evitar conflictos: "La roca de Guatapé".
  • Los Guayacanes florecidos, todos amarillos. Hermoso.
  • Conocí casi todas la zonas de rumba y las turísticas también. Que la 33, la 80, el separador Lleras, Las Palmas .. el río, el cerro Nutibara, etc.
  • Contrastes: desde la rumba extracrossover en Circus hasta el megaplay Melody Lounge (y ambos muy agradables).
  • Choque cultural #2: Allá no saben de humor fino. Por eso me choca (pero comprendo) la chabacanería de este estilo. Todo lo toman literal.
  • Siempre he tenido mucho cariño por Medellín, asi sea crítico con el fanatismo al respecto de parte de algunos de sus nativos. Hoy la quiero aún más.
  • El campeón: el baño más bizarro (aquí si que se puede usar la palabreja) del mundo.
    Baño de hombres El Deck MEdellin Colombia
    Debería ser atractivo turístico. Lugar: El deck. Baño de hombres. La puerta de biombitos da al pasillo: al bar mismo (al fondo). La foto la estoy tomando desde el orinal. No se que me late pero ese sanitario debe estar nuevo ... o lo usa el que realmente lo necesita. Deseperadamente.

Gracias, de veras. Hacía tiempo no me divertía tanto vestido.

El Yang:
Como no todo podía ser pefecto y bueno ... ayer, en medio del paseo a Guatapé pasaban cosas en casa. Como sabrán, soy fiel mascota de mi gato desde que tengo memoria. Amo los gatos. Amo a mi gata. Quienes han hablado conmigo habrán tenido que soportarme hablando incansablemente sobre mi gata. Ella era muy apegada a mí, si hasta me celaba y todo, y quienes me conocen saben que yo amo esa gata con toda mi alma. Si, era. Murió ayer. Lejos de mí. Vivió 18 años, 6 meses y 11 días, o 6770 veces que iluminó el hogar con su presencia (OK, no todas). Eso en años de humano, según esta página vienen siendo 92. Era una ancianita venerable.

Fué rápido. Sabíamos que pasaría en cualquier momento, dada su delicada condición de falla renal crónica por lo que no nos cogió TAN de sorpresa. Y no fue de uremia (como estaba previsto) sino de anemia ... el riñón (bueno, los) sí filtraban la orina, pero no produjo más glóbulos rojos ... y hasta ahí fue. A las 6AM maullaba y todo normal. A las 8 agonizaba, y una media hora después cerró sus ojos azules para siempre. Murió en brazos de mi hermana, quien le rogaba que resistiera un día más, que no le hiciera éso a ella (la cuidandera). En la puerta del veterinario que la salvó de varias crisis similares. Curiosamente la hija (de la gata) murió también un puente de Enero (el del 6, en el 2002), bajo el cuidado de otra de mis hermanas y con sus amos lejos. Con ella fue aún más esperado porque tenía cáncer y estaba en las últimas. Tanto hoy como aquella vez me sentí mal por no haber estado con ellas en sus últimos momentos. Aunque unos dicen que ellos escogen el día de su muerte así, cuando sus amos no están precisamente para no hacernos sufrir, justamente a quienes más las queremos. Podrá sonar a consuelo de tontos pero me gusta creer en esa teoría. No se aún que es peor, si estar o no estar ... porque eso de sentir como se "va" en tus brazos suena romántico y glamoroso (si, hasta con los ojos encharcados como los tengo mientras escribo esto -casi no veo el teclado- hay espacio para eso). La parte negativa es el pensar que murieron al sentirse abandonados por quienes más los quieren. Es que en el caso de ella nos lo dijo el veterinario más de una vez: "esa gatica está viva es de puro amor".

La verdad, verdad ... estoy hecho una aguadija****. Estoy vuelto mierda mariquis güevis. Por eso no he hablado con nadie al respecto por teléfono (y menos en persona), porque es que llevo apenas 25 horas de saber la noticia y porque juemadre si duele. Es increíble como se pone uno de sensible*****. Si, racional hasta en las malas. Es la muerte de un miembro de la familia, de aquellos que solo dan amor y nunca te hacen cagadas: solo te dan amor, y amor, y amor. Ok, cagadas suaves, nada de cachos, reproches, ofensas, regaños o desplantes** ...solo amor. Por eso es que muchos prefieren sus mascotas. Ella dejó huella en mí, literalmente ... como como constan las miles de pequeñas cicatrices (tambien es literal lo de miles) en mis muslos y brazos, especialmente.

Para los curiosos o morbosos: una foto tomada el 31 de Diciembre. De hecho fue la última foto que se le tomó. Era mi bebé.

Tuesday, January 09, 2007

El spinning y el osgasmatrón de Woody Allen

Como sabrán algunos yo uso la bicicleta como medio de transporte a diario desde hace ya 13 años en Bogotá. Eso ha sido muy positivo tanto para mi salud mental como para mi estado físico. Sin embargo, hace dos años, y por un cambio de rutina y sobre esfuerzo físico desarrollé una tendinitis en una rodilla, que me dejó alejado de la bici como por dos meses, y me condenó a una fisioterapia que postergué lo mejor que pude. Luego de graduarme de la universidad la reducción de kilómetros diarios degeneró en una panza cervecera, paar completar la dicha. Un día de Octubre de 2006, con este joven ingresé al gimnasio, buscando mejorar definitivamente mi rodilla, que a ratos duele. Me afiebré y ahora forma parte de mi rutina diaria, voy a clases casi todos los días y bueno, estoy contento con los resultados. Mi estado físico es probablemente el mejor en mi vida, y mi flexibilidad pasó de ser "nula" a "cuasicontorsionista". Bueno, tampoco pero si estoy contento con lo obtenido.

Entrar al gimnasio me ayudó a eliminar muchos prejuicios que tenía sobre la gente que va a esos sitios, y experimentar algo por lo que siempre había tenido curiosidad: el spinning.

Mi primera vez fue un sabado: había una maratón en la sede de la 170 y me inscribí. Honestamente lo hice porque vi que era patrocinada por Polar y me dije a mí mismo: "mi mismo: que tal que te ganes un bicho de esos?". Y bueno, porque era una buena oportunidad de conocer que era esa vaina del spinning.

Mi primera impresión fue encontrada. Hay gente que es bien, pero bien fanática del asunto ... que se visten con el uniforme de ciclista (pero dice "spinning" y todo), como para marcar territorio, como para decir: "yo le jalo en serio a esta vaina". La señora en sus 40s con el bicicletero revelador con estiramientos marca-territorio, igualmente. (y reveladores, también). En fin, una gente muy particular y que se conocían muchos entre sí. Luego los entrenadores nos dan nuestro relojito, nos ayudan a configurarlo y aprender a usarlo (y funcionó la estrategia porque efectivamente me voy a comprar uno cuando pueda), y empieza el asunto. Los entrenadores / profesores son de la escuela de bosquechispazos, de esos que si uno no grita cual adolescente en concierto de Shakira entonces está aburido, de los del popular "hagamen una bulla" y "páresen en los pedales los hombres .. ahora las mujeres" y demás repertorio de recreacionista integrador. Toda una experiencia, de tolerancia en su mayoría. En especial uno de los profesores que era particularmente ñoño (el bosquechispazos mayor) ... en un momento se acercó y le pregunté que si era ingeniero. Puso cara de sorpresa y dijo "si, y además economista ... ¿como supo?". Diplomáticamente le respondí que se le notaba, sólo por no decirle porque semejante nerd de 40 y pico de años no podía tener mas señales y cara de ser otra cosa que ingeniero. Uno conoce su gente. El hombre era un estereotipo andante.

Bueno, el caso es que sobreviví a la maratón (3 horas), me gané un frasco para el agua de lo más bonito y quedé engomado con el juguete, el cual me decía que había quemado como 1400 calorías (y con lo caras que están), que mi ritmo cardíaco máximo había sido de 180 y pucho, el promedio 130 y pico y geekadas por el estilo. Si, mucho geek yo. Lo sé. Pero me encantan esos gadgets.

Y bueno, tres horas de spinning me dieron no sólo para observar esta fauna tan particular de afiebrados (geeks del spinning, a la larga), sino de hacerme a una buena idea de lo que es el spinning comparado con la bicicleta convencional.

Llegué a la conclusión de que es como el sexo: Es como la diferencia entre "the real thing" y la masturbación.

El chiste de la bicicleta es el vértigo, la subida, la bajada, el viento en la cara, la esquivada del hueco, el riesgo de caerse y rasparse o de ser atropellado y hasta de morir, el cambio constante de condiciones o circunstancias: la cerrada del bus, la posibilidad de que llueva, el viento en contra, la subida a la cual o se termina o se termina (y no se resuelve con media vuelta a la izquierda de una perilla) y todos esos factores a que nos enfrentamos a diario los ciclistas. El spinning técnicamente hace el mismo ejercicio, pero en condiciones asépticas, como de laboratorio ... El spinning viene siendo un pequeño pajazo mental ... se queman calorías, se suda, se hace ejercicio, se consiguen los mismos objetivos, se llega al mismo lado.. pero no sé, no es lo mismo. Queda uno cansado, sudado, ejercitado ... pero queda también con un vacío que es difícil de explicar. Creo que ustedes entienden de lo que hablo.

Me quedo con la bici, aunque voy al menos una clase a la semana de spinning. Cuestión de gustos al fin y al cabo.

Thursday, January 04, 2007

Creer en lo nuestro!

Digamos que usted alquila una película en una tienda de videos. Un DVD. Usted llega a su casa, lo introduce en el aparatejo reproductor de DVDs y el disco no lee. Saca el disco y descubre huellas dactilares suficientes para capturar varios sospechosos con la ayuda de los de CSI. Huellas blancas, de aquellas que dejas cuando acabas de comer pizza, por ejemplo.

No faltará el que diga (o al menos piense) que "que man tan pendejo, hizo un post por un DVD sucio, ahí están pintados los bloggers". Lo que me pone en este estado reflexivo es que el que dejó las huellas muy seguramente para ver la película tomó cuidadosamente el disco por los bordes, a lo mejor hasta se las lavó antes y todo. Porque a él le convenía hacerlo de esa manera. Porque de lo contrario le hubiera tocado limpiar su obra para poder ver la película que alquiló. Una vez vió la película, y luego de haberse comido una pizza ... ya no le interesa. Coge el disco por todo el centro, y descuidadamente deja no uno, ni dos sino tres dedos sobre el mismo. Por supuesto que el próximo que meta el disco deberá limpiarlo. Pero eso no es problema de él. El ya vio su película.

Son detalles pequeños como este, una pequeñez como un disco con dedos engrasados o que deje un esfero en la colchoneta en la que estoy haciendo abdominales en el gimnasio, me voltee y en 30 segundos desaparezca ... los que me hacen pensar que este país no llegará a ningún lado ... nunca. Son pequeñeces que me hacen perder la fé, detalles completamente matapasiones: es como descubrir su amor platónico hurgándose la nariz y consecuentemente alimentándose de su búsqueda, o masticando la comida con la boca abierta. Pequeñeces que me hacen darle la razón a esos pesimistas que no hacen sino decir "es que los Colombianos somos unas ratas, unos dañados". Lo más doloroso es que puede ser mi vecino, o el que vive a tres cuadras. No es algo que veo en un noticiero, la cercanía es lo que impresiona. Así como cuando el secuestrado o asesinado o desplazado no es un desconocido en el noticiero sino un familiar. O cuando la bomba no fue lejos y una mera anécdota que te despertó sino que te toca recoger vidrios a tí esta vez.

Hay días en los que me canso de ser el que limpia el disco y lo devuelve como lo encontró. El que hace las cosas al derecho, por convicción, por sentido común, porque no me cuesta nada. Por decencia maldita sea. Días en lo que me cuesta decir "hay que creer en lo nuestro" o "los buenos somos más".

Días como hoy.
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