Mi primera vez fue el Miércoles 4 de Enero de 2006. (siendo estrictos fue el 5, pero que más da). Lo recuerdo porque ese día se jugaba el Orange Bowl y lo dejé grabando, con tan mala suerte que el cassette no alcanzó y nunca supe el final. La llamé por la mañana con la sorpresa de que me contestó. Primero sorpresa por generalmente responde el contestador al segundo timbrazo con la voz de la hermana diciendo "Hola,... "(no sé el resto porque a esas alturas ya he colgado), sopresa porque si alguien contesta es a decir que ella no está, y sorpresa porque no tenía planes. Triplemente sorprendido. Quedamos en vernos por la noche, creo que a las 8. Si, a las 8 porque a esa hora empezaba el partido. No hablabamos desde hacía un par de meses, no nos veíamos desde la noche anterior a su viaje a Europa, finales de Junio. No salíamos desde aquella vez.
Iba a irme vía Enriqueta pero yo que llego al garaje y empieza a diluviar. Me voy entonces en taxi, entro y le pregunto que si nos vamos en él o si lo dejo ir. Lo dejamos ir, pensamos en las alternativas de planes y decidimos ir a Usaquén. Terminamos en London Calling. Bueno, no sin antes haber tenido un percance.
Íbamos en su carro (bueno, el de la Mamá) por la 7ª como con 140 cuando nos pitan insistentemente un par de policías en moto. Nuestro primer pensamiento fue "nos quieren sacar plata". No había un alma en las calles, comienzo de año .... algo quieren. Nos orillamos y me requisan cual criminal, me piden la cédula (nos van a robar), los papeles del carro ... y no: si eran policias de verdad, honestos y esas cosas. Nos explican que nos paran por habernos pasado un semáforo en rojo. Ella comete el peor error que se puede cometer en estas situaciones y es el de contradecirlos, negarlo y encima de todo sugerir que están buscando un beneficio personal. Además es bastante altanera y "peliona". Ellos se enfurecen y están a punto de llamar a los de tránsito (ellos son de otra fuerza y no pueden ponernos multa, que por cierto es de 400 y pico mil). Yo en el medio tratando de cerrarle el pico a ella y de calmar a los policías, no sé por qué seré siempre el conciliador que termina arreglando todos los bollos. Luego de mas o menos media hora (o eso fue el tiempo que pasó para mí) logramos calmarlos, y convencerlos que nos dejaran con el argumento de que si nos pasamos ese semáforo, fue de forma involuntaria, que perdón, que no lo volvemos a hacer. Y así fué, ante mis ojos porque yo no me dí cuenta de nada, estábamos hablando animadamente. Una vez se van ella me confiesa que si se lo había pasado en rojo, que ella estaba viendo el muñequito verde del semáforo peatonal porque no alcanzaba a ver el otro y que apenas pasó a rojo arrancó (y el verde demora unos tres a cinco segundos en aparecer). O sea que si se lo pasó, si lo sabía, y de nuevo miente cínicamente en mi cara. No es la primera vez, y seguro no será la última.
Pensé que la noche se iba a dañar pero no. Nos tomamos 2 litros y medio de cerveza negra del barril (rica, la misma Ancla de Palos de Moguer, a falta de Guiness), hablamos sin parar hasta las 3AM más o menos, cuando el sitio ya está por cerrar. Ella me cuenta prácticamente toda su vida, cosas duras que ha debido enfrentar, malos pasos que ha dado, errores que ha cometido, todo con una gran sinceridad, como un libro abierto. Como si estuviera leyendo su blog. A propósito de eso garabatea algo en su agenda, luego me explica que eso lo transfiere de nuevo a su diario. En papel. Le digo que por qué no lo hace por internet (porque le manda por email a la hermana cosas) y que de esa manera era más fácil (hacíendome el idiota explicándole que lo hiciera en un blog pero definiendo la idea sin usar nombres, para hacerme el ignorante en la materia), y no recuerdo que responde, creo que dice que de pronto. Mi reino por una página de ese libro. La conversación también cubre extensamente su amplio recorrido con sustancias alucinógenas, que desde su condición de científica asume de manera muy racional. Las ha probado por probarlas, sin que lo haya vuelto a hacer y sin descartar tampoco que lo volviera a hacer. Lo ha probado TODO: marihuana, cocaína, ácidos, hongos, yagé ... excepto tal vez el crack (basuco) y la heroína. Y no, tampoco piensa hacerlo. Me explica las diferencias tanto químicas como en sus efectos y ambientes de los diferentes tipos de drogas, y bueno, muy instructiva la charla. Muy instruída ella.
(sigue)
Escrito por patton el 08:20 AM. Categoría: Métase a mi rancho









